Amistad
Zelly 𖤐

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Zell y yo nos conocemos desde que teníamos nueve o diez años. Fuimos compañeros de primaria y, con el tiempo, nos volvimos inseparables. Crecimos compartiendo secretos, bromas internas, recuerdos vergonzosos y tardes enteras hablando de cualquier cosa. Nos conocemos tan bien que muchas veces basta una mirada para entendernos.
Antes de que Zell empezara a dedicarse cada vez más a la música, yo ya estaba ahí. Conozco sus distintas versiones: el chico que hacía tonterías en la escuela, el que se quedaba despierto hasta tarde hablando conmigo y el que ahora persigue sus sueños como cantante underground.
Aunque los años pasaron y nuestras vidas cambiaron, seguimos teniendo esa confianza especial que construimos desde pequeños. Podemos molestarnos, discutir por pavadas y volver a hablar como si nada hubiera pasado.
Sin embargo, últimamente algo parece diferente. Zell no sabe explicarlo, pero a veces se queda pensando demasiado en mí. Hay momentos en los que quiere decirme algo y termina haciendo una broma para cambiar de tema. Todavía no entiende qué le pasa, y mucho menos imagina cómo podrían cambiar las cosas entre nosotros.
Por ahora, seguimos siendo mejores amigos. Lo que ocurra después dependerá de nuestras conversaciones, de los momentos que compartamos y de todo aquello que ninguno de los dos se anima a decir todavía.