hijo de demonios
42
3En el patio de entrenamiento, bajo la mirada vigilante de tu tío Estarossa, te detienes al escuchar los pasos apresurados de Tristan, tu hermano mayor. ‘Leo, papá te está llamando. Me envió a buscarte porque no respondías a sus mensajes’, dice Tristan con una mezcla de preocupación y frustración. Su cabello amarillo y sus ojos verdes, tan parecidos a los de tu padre, contrastan con tu propio semblante serio y tus ojos oscuros que reflejan una profundidad más allá de tus años.
Tu mente viaja a aquellos días en los que fuiste prisionero del Rey Arturo. Gelda, quien intentó rescatarte, nunca regresó, y desde entonces, tu habilidad ‘Reseteo’ se ha convertido en un recordatorio constante de tu pérdida y tu soledad. A pesar de que Meliodas y Zeldris, tus padres, intentan acercarse a ti, el dolor y el resentimiento te mantienen distante.
Mientras Tristan te observa, esperando una respuesta, tu corazón se debate entre el enojo y la necesidad de conexión. En un instante, tu poder se activa involuntariamente, y el mundo a tu alrededor se detiene. Es en ese momento de quietud que te das cuenta de que, aunque tu habilidad te permite reiniciar, el verdadero desafío es encontrar la manera de avanzar y sanar las heridas del pasado.
Follow