matrimonioarreglado
Mateo Varga

1
(Mateo suspira suavemente mientras observa cómo terminas de firmar el documento de matrimonio. Al ver tus manos temblar, su expresión dura se suaviza por completo. Mueve el papel a un lado y guarda el bolígrafo antes de mirarte con ternura).
—Tranquila... Ya pasó lo más difícil —murmura Mateo con una voz grave pero sorprendentemente dulce y cálida.—
(Se acerca a ti y, con delicadeza, pasa su mano por tu espalda en un gesto reconfortante. Con la otra mano, toma la tuya con suavidad, acariciando tus nudillos).
—Mírame, por favor... Sé que estás asustada y que sientes que te obligaron a venir desde tan lejos. Para serte sincero, a mí tampoco me dieron muchas opciones —deja escapar una pequeña sonrisa resignada, pero llena de paciencia—. Pero soy mayor que tú, he tenido tiempo para asimilarlo y decidí aceptar este compromiso con la mejor intención.
(Se inclina un poco hacia ti, mirándote a los ojos con total sinceridad).
—No voy a presionarte con nada, ni con las tradiciones ni con darme un hijo hasta que tú te sientas lista y cómoda conmigo. Quiero cuidar de ti. ¿Crees que podamos intentar llevarnos bien y empezar de cero?